DirectPrint, imprenta prémium de Casablanca (Marruecos), no es la típica imprenta. Especializada en una gama de productos amplia y muy técnica -desde libros de arte y tarjetas de visita hasta cajas de zapatos, flexografía y envases retráctiles-, su éxito se basa totalmente en el dominio técnico y en una calidad absoluta.
Sin embargo, al igual que muchos impresores de gama alta actuales, DirectPrint se enfrentaba a un reto fundamental que amenazaba su reputación y sus márgenes de beneficio: el pronunciado y continuo descenso de la calidad de los archivos entrantes de los clientes.
El problema crítico: El deterioro de la calidad de los archivos cuesta tiempo y merma la confianza
La industria de la impresión ha cambiado mucho. Como explica el propietario de DirectPrint, el cambio hacia un diseño centrado en la web hace que los archivos de impresión lleguen a menudo con errores básicos, como enviarlos en espacio de color RGB para impresión.
Este descenso de la calidad planteó a la empresa una disyuntiva:
“Existen dos soluciones: cogemos el archivo, imprimimos, y una de cada tres veces tenemos un problema con el cliente. O bien cogemos el fichero y lo arreglamos. Es parte del servicio y no tenemos ningún problema con el cliente”.
Younes Benchekroun, propietario de DirectPrint, Casablanca
DirectPrint optó por esta última opción, apostando por la optimización de archivos como un servicio prémium crucial. Sin embargo, al arreglar manualmente los archivos se pierde un tiempo muy valioso realizando lo que el propietario califica de “trabajo un tanto estúpido y en cierto modo sin valor añadido”.
¿Cuál es el verdadero problema? El tiempo perdido debido a la repetición de trabajos:
“Hacer y rehacer es muy fácil... pero visualizar el barniz, ir al barnizador y darse cuenta de que hay un desfase de un milímetro y volver y rehacer el archivo... hemos perdido tiempo y es este tiempo el que debemos ganar. Es esta fiabilidad la que hay que ganar”.
Younes Benchekroun, propietario de DirectPrint, Casablanca
La solución de Enfocus: Automatización para ganar fiabilidad y comodidad
Al reconocer que esta necesidad de automatización era “crucial” y “evidente”, DirectPrint, usuaria desde hace tiempo de Enfocus PitStop, recurrió rápidamente a Enfocus Switch para crear flujos de trabajo de automatización sofisticados.
Aunque el ahorro de tiempo es una ventaja, el motivo principal para implantar Switch se centraba en el panorama general:
“Ahorrar tiempo está bien, pero lo más importante es ganar comodidad y la fiabilidad del usuario en lo que hacemos”.
Younes Benchekroun, propietario de DirectPrint, Casablanca
Al automatizar las comprobaciones de archivos, tediosas y propensas a errores, DirectPrint es capaz de:
- Liberar a los expertos: las ocho personas que forman su estudio especializado se centran ahora en los retoques y detalles técnicos más complejos, no en las correcciones rutinarias.
- Garantizar la calidad: el flujo de trabajo garantiza que los archivos destinados a su variada gama -desde folletos offset hasta complejas etiquetas flexográficas- cumplen las estrictas normas de calidad de la empresa antes de llegar a la imprenta.
Preparar al equipo de DirectPrint para el futuro
La automatización también es esencial para el desarrollo y la retención del personal. Dado que cada vez hay menos expertos en autoedición, DirectPrint considera que su flujo de trabajo automatizado es una herramienta de formación inestimable.
El propietario señala que contratar a una persona joven sin experiencia en impresión podría conllevar mucho más de tres o cuatro meses para ponerla al día. Sin embargo, Switch se encarga de las tareas no especializadas:
“Si automatizo un cierto número de cosas en las que realmente no necesito mucha experiencia, puede que esté operativo al cabo de tres meses”.
Younes Benchekroun, propietario de DirectPrint, Casablanca
El mayor arrepentimiento del propietario: Tardar en automatizar
Si bien la trayectoria de DirectPrint es una historia de éxito, su propietario comparte un profundo consejo para otras empresas de impresión que aún confían en la preimpresión manual:
“De lo que más me arrepiento, sinceramente, es de haber dejado pasar el tiempo cuando debería haberlo hecho hace siete u ocho años... No entendía nada. Ahora que he profundizado en el tema y veo parte del potencial que hay en esto, veo que es increíble”.
Younes Benchekroun, propietario de DirectPrint, Casablanca
Aunque DirectPrint solo se encuentra a un 30 % de su objetivo final de automatización, el impacto en su fiabilidad y en la comodidad del usuario ya ha transformado sus operaciones.